miércoles, 4 de junio de 2008

Como me evaluaría como profesor
yo quiero ser mejor


Tal interrogante es tan compleja como lo es el proceso de enseñanza-aprendizaje. Es complejo por que hay que hacerse una introspección, y mirar hacia nuestro interior siempre implica un reto, por que de ello se desprende que tenemos que observar donde estamos fallando e intentar enmendar aquello, por otra parte tenemos como personas un desafortunado complejo, el de la perfección, el de no equivocarnos nosotros sino los demás, ahora, ¿si es difícil evaluarse como persona, que mas será evaluarse como profesor?

El ejercicio del profesorado no es tan simple como las personas creen. Por que la pedagogía es mucho más que tener la especialidad en cualquiera que sea la asignatura, un titulo o un grado más alto, el docente debe saber enseñar y para ello hay que tener vocación, tal cual como una persona lo es hacia dios cuando hace los votos. Pues solo si se entrega verdaderamente a su trabajo conseguirá logros importante con su alumnado, y creo que estaría capacitado para poder evaluarse, pero aquí, divergen ciertas preguntas, como es ¿me evaluó con un test? ¿Con una organización de una clase? O ¿Me evaluó como persona hacia los estudiantes?

Desde mi posición, la forma que escoja para evaluar mi propio trabajo es igualmente valida, pues cualquiera de ellas, si lo hago concientemente, me hará una mejor persona, y de hecho, con ello ya puedo ser un buen docente. Solo cuenta entonces mirar a mi alrededor, y descubrir que es lo que hago mejor, si el manejo de vocabulario, manejo de contenido, o el carisma etc., lo que sea hay que potenciarlo.

Con respecto a la primera pregunta, no es grosero que un docente sea evaluado por medio de un test, al contrario, seria muy bueno, por que sabría si tiene real conocimientos sobre su asignatura o no. De ser no, debe preocuparse en capacitarse, y para ello la evaluación debiera hacérsela otro docente de la misma rama, y de improviso sin aviso alguno. No como la evaluaciones mediocres que el estado chileno aplica a los docentes, donde las personas que desarrollan la evaluación son de ramas totalmente distintas a las del profesor de turno, y de esta forma, concuerdo con la frase de un muy buen profesor guía “yo no tendría ningún problema de ser evaluado, solo si lo hicieran mis colegas que trabajan conmigo, los apoderados de mis colegiales y los mas importante ser calificado por mis propios estudiantes, por que ellos me conocen como trabajo, eso, si seria productivo, y no el sistema de evaluación estatal que tiene el gobierno que solo les interesa la parte de creación de proyecto y no el desempeño del docente como tal” y de esta forma ser calificado por los pares es una muy buena alternativa.

Un profesor puede evaluarse analizando la organización de sus clases, viendo como esta estructurada, si hace una introducción al tema a tratar, o tal vez, hace un recordatorio aludiendo a la clase anterior, cualquiera de las dos es una buena forma de empezar la clase, y antecede en buen desempeño como profesor, ya que de esta forma los estudiante son capaces de relacionar los temas. Ahora, quizás sea un docente que le habla a la pizarra, o habla toda la clase, entonces preocúpese pues se ha quedado en el pasado creyendo que el tiene la razón, donde no privatiza el diálogo, sino, el conductismo, lo que trae como consecuencia una clase monótona, y por ende no hay aprendizaje, y aquí estamos fallando, de ahí que hay que meditar, e intentar cambiar las didácticas, para desarrollar el potencial de esas mentes que todavía están en el preludio de la ignorancia.

Tenemos un tercer punto que tratar que es de igual o mayor relevancia que los anteriores para la evaluación del profesor, es la personalidad, el carácter, el temperamento, el carisma, el pensamiento, el lenguaje, el talento etc. Resumiendo la psicología del pedagogo. Si lo vemos por el lado de la personalidad “que es el conjunto de cualidades psíquicas dispuestas integralmente que caracterizan a un individuo y lo diferencian de otro” es el estilo con el cual se conduce un individuo, y se hace especialmente importante cuando se trata del docente, desde aquí se deriva el carácter, que es la disposición que puede tomar en determinadas circunstancias o situaciones que podrían poner en peligro la realización de la clase, aquí donde el docente deberá tomar las medidas adecuadas, como predijo Gruñid; “si mediante la observación y la experimentación podemos descubrir la leyes que rigen la forma de aprendizaje de los alumnos, podríamos presumiblemente estructurar un conjunto de reglas que de seguirse promoverán el aprendizaje” e intentando llamar atención de sus pupilos. Ahora, a lo que quiero llegar es que el profesor debe tener un carácter fuerte que de alguna forma marcar la diferencia, no obstante también debe ser flexible, quizás no me entiendan, pero es simple, pienso que el profesor debe dar el tiempo para realizar la clase, periodo donde debe ser estricto, pero también debe dar un minuto de “relajación” lo que dará un ambiente acogedor entre profesor-pingüino, lo que se reflejara posteriormente en las notas.

He querido rescatar las formas como me evaluaría, y que para mi son las mas importantes. Podría poner otras, no obstante se escaparían de nuestra realidad y se quedarían como utopías , tal cual como esperamos una educación equitativa. Por lo tanto, creo que hay que ser realista y consecuente, hablando de medidas que se puedan realizar tal cual como las que he puesto a vuestra disposición. Por que me pregunto ¿ de que le sirve a los estudiantes un profesor que tenga cientos de proyecto y que sea un master en oficina cuando a la hora de enseñar es mediocre, nulo?, como le gusta evaluar al gobierno, no se, juzguen ustedes. Ahora, si me peguntan a mi cual es la mejor evaluación, yo diría la que me hago yo mismo, reconociendo mis errores y virtudes e intentar siempre de ser mejor.

1 comentario:

Profesora dijo...

tu nota es: 80
ATEE:
LA PROFESORA